Servicios / Recupero de deuda
Recupero de deuda · Recaudación

Recaudar con método,
no con suerte.

La mora rara vez es incapacidad de pago: casi siempre es desorden. Estructuramos la cartera de empresas, municipios y organismos públicos, la segmentamos por tipo de deuda y hacemos previsible la recaudación —sin romper el vínculo con clientes, contribuyentes y usuarios.

Cómo cobramos

Trabajamos a éxito.

Cobramos un porcentaje de lo que efectivamente se recupera. Si no entra plata, no pagás honorarios: el riesgo de la gestión corre por nuestra cuenta.

Qué resolvemos

La deuda no se pierde por falta de pago. Se pierde por falta de orden.

Bases desactualizadas, deudores que no se pueden contactar, carteras sin segmentar y equipos sin tiempo para gestionarlas. Ahí actuamos.

  • Empresas con altos niveles de cuentas por cobrar.
  • Municipios y organismos con morosidad relevante de contribuyentes y usuarios.
  • Organizaciones que necesitan externalizar la gestión de cobranzas.

Cómo trabajamos

Un ciclo de seis etapas que se contrata completo o por tramos.

Relevamiento y depuración

Ordenamos y actualizamos la base, y unificamos por persona todas las cuentas de un mismo deudor para saber cuánto y a quién se debe.

Análisis y segmentación

Segmentamos por antigüedad, monto, comportamiento y capacidad de pago —distinguiendo siempre deuda nueva de deuda stock.

Estrategia y contacto multicanal

Llamadas, mensajes, correos y notificaciones con guiones profesionales.

Negociación y acuerdos

Planes de pago y regularizaciones que recuperan capital sin romper la relación.

Seguimiento y derivación legal

Controlamos compromisos y derivamos a instancia legal lo que lo requiere.

Reportes para la dirección

Indicadores claros para medir resultados y mejorar la política de ingresos.

Deuda nueva vs. deuda stock

No tratamos toda la mora igual, porque no es el mismo problema.

Deuda nueva

El contribuyente o cliente que recién entró en mora: el vínculo todavía está intacto y la prioridad es contactar rápido, con trato cercano, para que regularice antes de que el caso se acumule como pasivo difícil de cobrar.

Deuda stock

La cartera vieja, acumulada de gestiones anteriores —muchas veces fragmentada en cuentas distintas para una misma persona. Ahí el primer trabajo es técnico: unificamos por titular, DNI o CUIT todas las cuentas de un mismo deudor para saber, por primera vez, cuánto se debe realmente y quién tiene capacidad real de pago. Recién después entra la negociación.

Frenar la deuda nueva antes de que se convierta en stock es, en sí mismo, una política de recaudación —y así se lo devolvemos al municipio o la empresa: como indicador a seguir, no solo como cartera a cobrar.

Tecnología propia · cruce con Liniers Data

Cobrar sin medir es cobrar a ciegas.

La gestión de cada cartera se apoya en desarrollos propios de Liniers Data, la unidad tecnológica del grupo. No tercerizamos la cobranza y desaparecemos hasta fin de mes: el municipio o la empresa tiene visibilidad continua de su propia caja.

  • Reportería online con indicadores de mora, recupero y comportamiento de pago actualizados, no un informe mensual en PDF.
  • Canales interactivos de contacto adaptados a la disponibilidad y preferencia de cada deudor.
  • Segmentación automática según historial: quién cumple, quién es nuevo moroso, quién es deuda stock.
  • Un solo tablero para que la Dirección de Rentas o el área de Finanzas vea en tiempo real qué pasa con su cartera, sin pedirnos el dato.
Dos mundos

Mismo método, distinta lógica.

Sector privado

Cada peso en cuentas por cobrar es capital de trabajo inmovilizado. Reducimos el período de cobro y la mora, y externalizamos total o parcialmente la gestión —preservando la relación comercial con un cliente que va a volver a comprar.

Sector público

La morosidad no es solo financiera: es equidad y legitimidad. Recuperamos deuda tributaria y no tributaria, depuramos el padrón y regularizamos con planes accesibles. Y no solo perseguimos al moroso: identificamos y valoramos al vecino que paga en fecha, porque es la base de la recaudación sostenible del municipio.

Según la antigüedad

No se gestiona igual una mora de 60 días que una de dos años.

Cuanto antes se toma la deuda, más barata y más recuperable es. Tratamos cada tramo con un abordaje distinto, y priorizamos frenar la mora nueva antes de que se convierta en stock difícil de cobrar.

Mora temprana

Deuda reciente, con el vínculo todavía intacto. Contacto cercano para regularizar rápido y evitar que el caso escale.

Mora tardía · deuda stock

Cartera vieja acumulada de gestiones anteriores. Otro tipo de contacto y de acuerdos para mover lo que quedó frenado.

Instancia judicial

Lo que no se regulariza pasa a la vía judicial, con el estudio jurídico propio de Liniers 360°.

Contanos qué cartera tenés.

El primer paso es un diagnóstico: te devolvemos una lectura honesta de cuánto es realmente recuperable.

Empezar
Con qué lo hacemos

Análisis de datos

Depuramos y cruzamos la base para saber a quién se le cobra y cómo.

Localización y contacto

Equipo propio para ubicar deudores y ejecutar el contacto multicanal.

Tecnología propia

Desarrollos de Liniers Data: reportería, segmentación y seguimiento en tiempo real.

Estudio jurídico propio

Vía judicial con el mismo equipo, dentro de Liniers 360°.